1. Píldora de supresión menstrual
Por Beatriz Eugenia Andrade Iturribarría ⓒ
entramos a una espiral para llegar a nuestro útero,
y salimos de él, transformadas
Myriam Wigutov
Esta es la primera parte de un documento mayor, llamado Manipulación Menstrual , en relación a algunos medios artificiales por los que las mujeres perdemos la Brújula Interior. En el futuro iré subiendo más información al respecto.
La supresión menstrual ocurre cuando una mujer toma píldoras anticonceptivas de manera contínua, o por un lapso que supere los 21 días de los paquetes.
Existe un tipo de píldoras anticonceptivas de supresión menstrual llamadas Seasonale. Ésta es una píldora anticonceptiva que reduce a 4, la cantidad de veces que una mujer menstrúa en un año.
Otra pastilla llamada Anya, y que aún no ha sido aprobada, es un anticonceptivo que se encarga de detener los ciclos, pero en este caso la mujer que lo ingiere, deja de menstruar completamente.
¿Quiénes ganan? ¿Tú qué pierdes?
Dicen algunas personas quienes están detrás de muchas de las protestas en contra de estas drogas, son ni más ni menos que las compañías productoras de toallas y tampones femeninos. Lo dudo.
Fingir un supuesto enojo por parte de las transnacionales, en relación a que las mujeres redujeran el número de sus períodos menstruales y de los consumos de sus productos, es una buena artimaña para lograr otros fines.
Por favor, no nos dejemos engañar, el jueguito patriarcal va armando el tablero a su antojo:
1. Las que continúen usando toallas femeninas y tampones comerciales, que seguirán preservando su poder económico -de las transnacionales-.
2. Las que caigan en el garlito de la píldora de supresión menstrual, -mudando de compañía a quién le regalan parte de su salario mensual-, creyendo ilusamente, que se lo dan a alguien muy distinto a quienes dirigen las compañías productoras de compresas y tampones femeninos y que a través de dicha acción conseguirán la tan ansiada libertad.
¿Viste? Si de economía se trata, de todas maneras salimos perdiendo.
Independencia de las mujeres
Puedo entender que con toda la información tergiversada que hemos recibido a través de las generaciones en torno a nuestra sangre femenina, a las mujeres nos parezca un karma negativo el tema de la menstruación.
Sin embargo, el tema de que la supresión menstrual otorgará mayor libertad a las mujeres, es falso.
Una mujer que ha sido iniciada desde lo Femenino Sagrado en la vivenciación de su Ciclo Menstrual, sabe que la experiencia es una vía de liberación y de empoderamiento muy honda.
Es por ello que a todas las que promueven la supresión menstrual por medio de pastillas, las invitaría a que se dieran la oportunidad revisarlo, pasando por sitios ajenos al debate meramente intelectual, sino a contactar a alguna mujer conocedora de las Artes Femeninas, y de correrse el riesgo personal de hacer un lado sus paradigmas y de trabajar y observarse desde esta cosmovisión a lo largo de un año, para comenzar.
Después, sólo después de ese proceso de paciencia, introspección, autoconocimiento: volver a plantearse el tema de la pildorita en cuestión.
En mi trabajo con las mujeres, he notado cambios trascendentales en algunas que se han regalado la oportunidad del año que menciono, después de ese viaje, sus vidas jamás pudieron regresar a lo que eran, y esta visión, ahora es parte de su diario vivir.
Es por ello que a las promotoras del uso de la píldora de supresión y a ti que me lees, las invito a que en compañía de una mujer que las contenga y que conozca sobre el tema, hagan trabajo de Arqueología Menstrual, yéndose a lo más adentro de su conciencia y de sus vientres, en donde estoy segura, encararán una verdad de la que nadie les había hablado y que es absolutamente reveladora y gratificante.
Bienestar de las mujeres
Vaya argumento, y para muestra, un botón...
El presidente de la Sociedad Española de Contracepción (SEC) y ginecólogo del Hospital de Requena (Valencia), el doctor Ezequiel Pérez, señaló que la supresión de la menstruación podría aportar tres grandes ventajas en mujeres tributarias: reducir los trastornos premenstruales y dismenorrea; efectos beneficiosos sobre patologías ginecológicas, como la endometriosis, y aumentar las reservas de hierro, como consecuencia de una reducción del flujo menstrual .
Claro, para la Medicina actual, es más fácil prescribir medicamentos que inhiban los síntomas, que ahondar en la causa raíz de las manifestaciones físicas, y trabajar comprometidamente en ellas.
Ello equivaldría a hacer un trabajo minucioso en los mantos interiores de la persona, es decir, en lo emocional y lo espiritual, lugares a los que tenemos prohibido el acceso -si no es bajo ciertas normas absurdas-, por falta de conexión personal o porque no los asumimos desde la interconexión.
En ciertas corrientes filosóficas, se sabe que lo que no está en nuestra consciencia, se manifestará, si o si, en nuestro cuerpo físico. Y que cualquier enfermedad es una vía de crecimiento personal si se le permite hablar, si se la escucha con atención y si se asumen los mensajes que nos regala.
Tomemos a la dismenorrea como un ejemplo de los mencionados por el Dr. Pérez:
¿Alguna vez nos hemos planteado que la producción elevada de prostaglandinas -a quienes se les achaca el dolor menstrual-, puede estar relacionado con causas más hondas, causas no mesurables para la ciencia y sin embargo, totalmente tangibles para las mujeres cuando se les da la oportunidad de explorarlas?
¿Qué dolores en la Esencia Femenina por no encontrar un espacio seguro y contenedor en donde manifestarse, -a niveles inconscientes- eligen a un cólico menstrual como su portavoz?
Te imaginas lo que significaría para la estructura patriarcal médica el decirle a una consultante:
Fíjate que lo que me compartes sobre tu dolor menstrual, puede tiene causas muy profundas y no necesariamente relacionadas con mi oficio, por eso, darte un analgésico sólo sería un paliativo para tenerte presa de por vida, presa de mis intervenciones, presa de comprar medicamentos, presa de creer que menstruar es espantoso.
Te invito a que compartas tu experiencia con una mujer dedicada al trabajo de los Misterios Femeninos, para que puedas explorarte interiormente y ver qué sucede...Me encantaría que luego volvieras conmigo para comentarme cómo te ha ido.
En estos tiempos, suena loco, imposible.
A cambio de ello, preferimos el macabro ejercicio de tomar pastillitas quitamolestias, mediante las cuales nos engañamos creyendo que somos libres y que el bienestar ha llegado a nuestras vidas para no irse jamás... y meses después, darnos cuenta de que han aparecido síntomas mayores y que seguramente requeriremos de intervenciones médicas aún más invasivas ¿Esto se parece en algo al bienestar? A mí me suena a esclavitud.
¿Donde comenzar?
Abre los ojos, lo que está sobre el tablero va más allá de tu dinero, de tu supuesto bienestar y de tu libertad e independencia. Lo que se está jugando en este circo obsceno es Tu Poder Personal.
Erradicar nuestros ciclos menstruales, equivale a ceder el poder de nuestros cuerpos, de nuestra consciencia femenina, en donde se aloja una fuente inagotable de recursos de múltiples dimensiones, capaces de cambiar el orden mundial establecido como lo conocemos actualmente.
Mientras les sigamos creyendo el cuento de que sangrar es un plomazo mensual a soportar por las mujeres, y sigamos avergonzadas y desconectadas de nuestros ciclos menstruales, difícilmente podremos acceder a la reconexión con ellos y descubrir la enorme cantidad de empoderamiento femenino que esto conlleva. ¿Alguna vez te lo habías planteado?
Para quitarle el poder a las transnacionales, o al personal médico que siente que somos de su propiedad, con quien debemos comenzar es con nosotras mismas. Punto.
¿Qué agentes depredadores externos hemos convertido en posesiones personales, en dictadores internos, en agentes de autosabotaje?
Dichos agentes ¿Qué le exigen a nuestros cuerpos?
¿A qué hemos renunciado a través de ellos?
¿Qué hemos recibido a cambio?
¿Para qué mantenemos esa relación codependiente?
¿A dónde nos ha llevado?
¿Que se te ocurre que podría suceder si tu te vivieras desde otras perspectiva? Fantasea, déjate llevar...anótalo y no te juzgues. Atrás de cualquier fantasía, lo que encontramos es una necesidad encubierta.
Date tiempo para responder, no pases por encima de mis cuestionamientos como quien sacude, sin ganas, el polvo de una mesa ajena: Se valiente, observa y escribe, y después del análisis, evalúa si eso es lo que quieres seguir haciendo y qué acciones generarás en el futuro si es que quieres liberarte.
¿Que quieres para tu Cuerpo, para tu vida?
¿Qué necesitas hacer para recuperarte a ti misma, y para recuperar tu vínculo con tu Sabiduría Interior?
¿Qué estás dispuesta a dejar y/o incorporar para que esto suceda?
Muy importante
No te sientas sola, habemos muchas mujeres comprometidas con la causa, dispuestas a contenerte y apoyarte. En el Directorio de Espiritualidad Menstrual, podrás encontrar opciones interesantes.
y salimos de él, transformadas
Myriam Wigutov
Esta es la primera parte de un documento mayor, llamado Manipulación Menstrual , en relación a algunos medios artificiales por los que las mujeres perdemos la Brújula Interior. En el futuro iré subiendo más información al respecto.
La supresión menstrual ocurre cuando una mujer toma píldoras anticonceptivas de manera contínua, o por un lapso que supere los 21 días de los paquetes.
Existe un tipo de píldoras anticonceptivas de supresión menstrual llamadas Seasonale. Ésta es una píldora anticonceptiva que reduce a 4, la cantidad de veces que una mujer menstrúa en un año.
Otra pastilla llamada Anya, y que aún no ha sido aprobada, es un anticonceptivo que se encarga de detener los ciclos, pero en este caso la mujer que lo ingiere, deja de menstruar completamente.
¿Quiénes ganan? ¿Tú qué pierdes?
Dicen algunas personas quienes están detrás de muchas de las protestas en contra de estas drogas, son ni más ni menos que las compañías productoras de toallas y tampones femeninos. Lo dudo.
Fingir un supuesto enojo por parte de las transnacionales, en relación a que las mujeres redujeran el número de sus períodos menstruales y de los consumos de sus productos, es una buena artimaña para lograr otros fines.
Por favor, no nos dejemos engañar, el jueguito patriarcal va armando el tablero a su antojo:
1. Las que continúen usando toallas femeninas y tampones comerciales, que seguirán preservando su poder económico -de las transnacionales-.
2. Las que caigan en el garlito de la píldora de supresión menstrual, -mudando de compañía a quién le regalan parte de su salario mensual-, creyendo ilusamente, que se lo dan a alguien muy distinto a quienes dirigen las compañías productoras de compresas y tampones femeninos y que a través de dicha acción conseguirán la tan ansiada libertad.
¿Viste? Si de economía se trata, de todas maneras salimos perdiendo.
Independencia de las mujeres
Puedo entender que con toda la información tergiversada que hemos recibido a través de las generaciones en torno a nuestra sangre femenina, a las mujeres nos parezca un karma negativo el tema de la menstruación.
Sin embargo, el tema de que la supresión menstrual otorgará mayor libertad a las mujeres, es falso.
Una mujer que ha sido iniciada desde lo Femenino Sagrado en la vivenciación de su Ciclo Menstrual, sabe que la experiencia es una vía de liberación y de empoderamiento muy honda.
Es por ello que a todas las que promueven la supresión menstrual por medio de pastillas, las invitaría a que se dieran la oportunidad revisarlo, pasando por sitios ajenos al debate meramente intelectual, sino a contactar a alguna mujer conocedora de las Artes Femeninas, y de correrse el riesgo personal de hacer un lado sus paradigmas y de trabajar y observarse desde esta cosmovisión a lo largo de un año, para comenzar.
Después, sólo después de ese proceso de paciencia, introspección, autoconocimiento: volver a plantearse el tema de la pildorita en cuestión.
En mi trabajo con las mujeres, he notado cambios trascendentales en algunas que se han regalado la oportunidad del año que menciono, después de ese viaje, sus vidas jamás pudieron regresar a lo que eran, y esta visión, ahora es parte de su diario vivir.
Es por ello que a las promotoras del uso de la píldora de supresión y a ti que me lees, las invito a que en compañía de una mujer que las contenga y que conozca sobre el tema, hagan trabajo de Arqueología Menstrual, yéndose a lo más adentro de su conciencia y de sus vientres, en donde estoy segura, encararán una verdad de la que nadie les había hablado y que es absolutamente reveladora y gratificante.
Bienestar de las mujeres
Vaya argumento, y para muestra, un botón...
El presidente de la Sociedad Española de Contracepción (SEC) y ginecólogo del Hospital de Requena (Valencia), el doctor Ezequiel Pérez, señaló que la supresión de la menstruación podría aportar tres grandes ventajas en mujeres tributarias: reducir los trastornos premenstruales y dismenorrea; efectos beneficiosos sobre patologías ginecológicas, como la endometriosis, y aumentar las reservas de hierro, como consecuencia de una reducción del flujo menstrual .
Claro, para la Medicina actual, es más fácil prescribir medicamentos que inhiban los síntomas, que ahondar en la causa raíz de las manifestaciones físicas, y trabajar comprometidamente en ellas.
Ello equivaldría a hacer un trabajo minucioso en los mantos interiores de la persona, es decir, en lo emocional y lo espiritual, lugares a los que tenemos prohibido el acceso -si no es bajo ciertas normas absurdas-, por falta de conexión personal o porque no los asumimos desde la interconexión.
En ciertas corrientes filosóficas, se sabe que lo que no está en nuestra consciencia, se manifestará, si o si, en nuestro cuerpo físico. Y que cualquier enfermedad es una vía de crecimiento personal si se le permite hablar, si se la escucha con atención y si se asumen los mensajes que nos regala.
Tomemos a la dismenorrea como un ejemplo de los mencionados por el Dr. Pérez:
¿Alguna vez nos hemos planteado que la producción elevada de prostaglandinas -a quienes se les achaca el dolor menstrual-, puede estar relacionado con causas más hondas, causas no mesurables para la ciencia y sin embargo, totalmente tangibles para las mujeres cuando se les da la oportunidad de explorarlas?
¿Qué dolores en la Esencia Femenina por no encontrar un espacio seguro y contenedor en donde manifestarse, -a niveles inconscientes- eligen a un cólico menstrual como su portavoz?
Te imaginas lo que significaría para la estructura patriarcal médica el decirle a una consultante:
Fíjate que lo que me compartes sobre tu dolor menstrual, puede tiene causas muy profundas y no necesariamente relacionadas con mi oficio, por eso, darte un analgésico sólo sería un paliativo para tenerte presa de por vida, presa de mis intervenciones, presa de comprar medicamentos, presa de creer que menstruar es espantoso.
Te invito a que compartas tu experiencia con una mujer dedicada al trabajo de los Misterios Femeninos, para que puedas explorarte interiormente y ver qué sucede...Me encantaría que luego volvieras conmigo para comentarme cómo te ha ido.
En estos tiempos, suena loco, imposible.
A cambio de ello, preferimos el macabro ejercicio de tomar pastillitas quitamolestias, mediante las cuales nos engañamos creyendo que somos libres y que el bienestar ha llegado a nuestras vidas para no irse jamás... y meses después, darnos cuenta de que han aparecido síntomas mayores y que seguramente requeriremos de intervenciones médicas aún más invasivas ¿Esto se parece en algo al bienestar? A mí me suena a esclavitud.
¿Donde comenzar?
Abre los ojos, lo que está sobre el tablero va más allá de tu dinero, de tu supuesto bienestar y de tu libertad e independencia. Lo que se está jugando en este circo obsceno es Tu Poder Personal.
Erradicar nuestros ciclos menstruales, equivale a ceder el poder de nuestros cuerpos, de nuestra consciencia femenina, en donde se aloja una fuente inagotable de recursos de múltiples dimensiones, capaces de cambiar el orden mundial establecido como lo conocemos actualmente.
Mientras les sigamos creyendo el cuento de que sangrar es un plomazo mensual a soportar por las mujeres, y sigamos avergonzadas y desconectadas de nuestros ciclos menstruales, difícilmente podremos acceder a la reconexión con ellos y descubrir la enorme cantidad de empoderamiento femenino que esto conlleva. ¿Alguna vez te lo habías planteado?
Para quitarle el poder a las transnacionales, o al personal médico que siente que somos de su propiedad, con quien debemos comenzar es con nosotras mismas. Punto.
¿Qué agentes depredadores externos hemos convertido en posesiones personales, en dictadores internos, en agentes de autosabotaje?
Dichos agentes ¿Qué le exigen a nuestros cuerpos?
¿A qué hemos renunciado a través de ellos?
¿Qué hemos recibido a cambio?
¿Para qué mantenemos esa relación codependiente?
¿A dónde nos ha llevado?
¿Que se te ocurre que podría suceder si tu te vivieras desde otras perspectiva? Fantasea, déjate llevar...anótalo y no te juzgues. Atrás de cualquier fantasía, lo que encontramos es una necesidad encubierta.
Date tiempo para responder, no pases por encima de mis cuestionamientos como quien sacude, sin ganas, el polvo de una mesa ajena: Se valiente, observa y escribe, y después del análisis, evalúa si eso es lo que quieres seguir haciendo y qué acciones generarás en el futuro si es que quieres liberarte.
¿Que quieres para tu Cuerpo, para tu vida?
¿Qué necesitas hacer para recuperarte a ti misma, y para recuperar tu vínculo con tu Sabiduría Interior?
¿Qué estás dispuesta a dejar y/o incorporar para que esto suceda?
Muy importante
No te sientas sola, habemos muchas mujeres comprometidas con la causa, dispuestas a contenerte y apoyarte. En el Directorio de Espiritualidad Menstrual, podrás encontrar opciones interesantes.
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